lunes, 28 de marzo de 2011

Naturaleza luciferina de Don Juan. Personaje construido para catequizar a un público obsesionado con la pureza femenina, pero ese público no reacciona aprendiendo la lección que Tirso de Molina trata de enseñarle, sino que fantasea con tener tantas oportunidades como Don Juan

1 comentario:

  1. En el Don Juan de Tirso de Molina el seductor es un demonio, una figura construida para catequizar a un público obsesionado con el pecado. La fascinación por la seducción indiscriminada hizo que la comedia triunfara, con un Don Juan que no era todavía un mito, pues el espectador masculino sólo aplaudía sus éxitos amatorios.

    ResponderEliminar